Si vas a ser madre por primera vez es muy posible que no tengas ni idea de lo que lleva la canastilla de
tu bebé. Probablemente saldrás corriendo a preguntar a la abuela, mamá y amigas, y de seguro cada una de ellas tendrá algo que decir y te confundirán.
Lo lógico es que mamá y papá preparen dos canastillas: la que ella y su pequeño van a necesitar en la clínica y otra (mucho más completa) que tendrán en casa.
Mujer precavida vale por dos Por lo menos dos meses antes de dar a luz se debe comenzar a preparar la canastilla de ese pequeño que ya quieres tener en brazos. Pasas por las tiendas de ropa infantil y te enamoras de todo.
Todo es muy lindo, pero no necesariamente necesitas abarrotar la canastilla con una cantidad excesiva de ropas que posiblemente nunca serán usadas.
Recuerda que los bebés crecen muy rápido, así que es mejor comprar pocas prendas de varias tallas para usar a medida que el pequeño se vaya desarrollando.
¡Todo listo!
La canastilla que llevarás a la clínica u hospital (tomando como marco de referencia que podrías tardar dos o tres días en volver a casa) debe contener ciertos artículos básicos. Se recomiendan:
• Seis franelas de algodón
• Dos paquetes de pañales desechables.
• Dos monos de vestir (el primero para que se vea muy lindo después del acontecimiento de su nacimiento y el otro para ir a casa) y dos casuales.
• Por lo menos dos cobijas de algodón.
• Una manta.
• Si es del gusto de los padres, un gorrito, 2 o 3 pares de guantes, 4 pares de medias y escarpines.
• Pañales de tela o toallitas limpiadoras.
No hace falta que se añadan talcos, cremas o perfumes porque en las clínicas los bebés son aseados con jabones antisépticos y se les aplican cremas. Tampoco hacen falta los teteros, ya que la idea es
fomentar la lactancia materna. Las clínicas, en todo caso, generalmente proporcionan
los teteros para que el bebé tome solución glucosada o agua.



