La carne de res es rica en vitaminas del complejo B, proteínas y minerales,
necesarios para crecer sanos y fuertes.
Una de las más apreciadas y consumidas es la carne de res, que incluye la de
ternera, vaca y buey.
Este tipo de carne contiene alto contenido en grasas, por lo que su consumo no
debe ser exagerado, sobre todo en personas con hipertensión, diabetes, obesidad
o sobre peso.
Según la parte del cuerpo del animal que se vaya a consumir, el tipo y su edad,
es que las propiedades nutritivas varían.
En este sentido es importante diferenciar entre las carnes blancas y las
carnes rojas, que dependen de la edad del animal.
La carne roja procede de animales adultos, como la vaca.
Su sabor es mucho más fuerte y tiene mayor cantidad de grasa y proteínas.
La carne más tierna es la de las reses menores de un año de edad y que solamente
se alimentan de leche materna. La carne es mucho más suave.
La de novillo es roja y pertenece a las reses de hasta cinco años. Los bueyes, vacas
y toros mayores de cinco años son los que tienen la carne más roja, su sabor y
valor nutritivo es mayor.



