La intención del hombre en el vestir conlleva en un alto porcentaje como
objetivo prioritario el sentirse bien, verse bien, estar presentable sin que
falte casi nunca un consciente o inconsciente deseo de agradar.
El vestuario femenino está pensando y diseñado a través de los tiempos primordialmente
para seducir, sacrificando muchas veces el sentirse bien con la sola intención
de agradar.
El objetivo del vestuario en los dos sexos es muy distinto, aunque pueda parecer
similar. En el vestuario de la mujer se encuentren siempre intenciones subliminales
que realzan el cuerpo y los atractivos por encima del sentido práctico y de
comodidad de las prendas.
Para el hombre es mucho más sencillo determinar el vestuario.
La sociedad y las costumbres han simplificado el campo de la
elección en tipo de formas, prendas y colorido, rompiendo
sólo a veces el rito en verano y nunca de un modo total.
La moda exige al hombre muchos menos cambios.
El clasicismo, muy al contrario que en el vestuario f e m e n i n o ,
forma parte de la tónica y de la normalidad de buena parte del
mismo.

November 2nd, 2008
jaimeb 
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