Aquí se presentan algunas sugerencias para solucionar problemas:
Identifica y acepta el problema. Es un paso que parece muy sencillo, pero a veces
es el más difícil de reconocer.
Busca las mejores soluciones para la relación que llevas. ¿Es una relación muy
importante para ti? ¿Quieres a la persona?
¿Compartes muchas cosas con él/ella?
Piensa detenidamente en lo importante que es para ti conservar la relación y
plantea diferentes soluciones.
Sé abierto a diferentes soluciones. No en todas las soluciones somos los ganadores.
Debemos de encontrar una en la cual nos sintamos bien, pero no agredidos.
Piensa en varias alternativas.
Aprende a combinar emoción y razón.
Reconoce tus sentimientos y los de los demás. Aprende a controlarlos. Por lo
general, cuando estamos en una discusión nos dejamos llevar por los sentimientos
y no razonamos lo que decimos.
No tomes a los problemas y diferencias
como algo personal. Todos tenemos problemas, no pienses que TÚ eres el problema.
No niegues una reacción de tu adversario si ésta se presenta. Tampoco trates
de conservar la paz a cualquier precio.
Opta por conservar la calma y hablar detenidamente.
Tómate tiempo. Poco tiempo da como resultado poca paciencia.
Sé claro en lo que quieres y necesitas.
A veces terminamos por discutir sin llegar a ningún acuerdo. Ten presente lo que
estás negociando y no dejes que la discusión tome otro camino.
Tus necesidades y deseos son iguales de importantes que los del otro. Este es
un punto muy trascendental, ya que a veces ni siquiera pensamos en lo que el otro
quiere. Trata de escuchar, a lo mejor es sólo un problema de mala comunicación.

November 22nd, 2008
jaimeb 
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