
Algún mal cardiaco y el mal funcionamiento pulmonar o de los riñones pueden provocar que los pulmones acumulen agua en su interior dificultando con ello la respiración, al grado que de no recibir atención inmediata el afectado podría morir en pocas horas; ¿por qué se presenta y qué se puede hacer?
Quienes fuman en exceso, consumen sal o grasas, padecen presión arterial alta (hipertensión), llevan intenso ritmo de vida o tienen antecedentes familiares de problemas cardiacos, son propensos a sufrir edema pulmonar, es decir, acumulación de líquidos (principalmente agua) en los pulmones.
Los factores mencionados pueden provocar que las arterias coronarias (responsables de enviar sangre al corazón) reduzcan el tamaño en su interior, por lo que el vital líquido circulará con lentitud haciendo que oxígeno y nutrientes que el órgano necesita para funcionar se reciban en muy poca cantidad. En consecuencia, las células que no tienen acceso al oxígeno poco a poco sufrirán daños graves, propiciando que el corazón no trabaje a su capacidad total.
Esta insuficiencia cardiaca provoca aumento de la presión en las venas pulmonares haciendo que el líquido se filtre por los poros de las venas y sea dirija a alvéolos (bolsas en donde se da el intercambio de oxígeno y bióxido de carbono), bronquios (cada uno de los conductos que transportan el aire hasta los pulmones y en su interior) y bronquíolos (subdivisión de los anteriores), convirtiéndose en una barrera para la óptima función respiratoria.

December 9th, 2009
jaimeb
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