
Una vez llegada a esta etapa de la vida, la mujer comprueba como la actividad de
los ovarios disminuye y debido a la carencia hormonal, el organismo debe adaptarse
a una progresiva disminución en la producción de estrógenos.
Un alto porcentaje experimentan esta transformación acompañada de algunos síntomas
como calores, fatiga, sudor nocturno y cambios del estado de ánimo, que acostumbran
a ser el preludio, de importantes trastornos que pueden amenazar su calidad de vida.
Entre ellos destacaremos la osteoporosis, alteraciones cardiovasculares y cáncer de
mama, entre otros.
Para suplir la carencia de estrógenos los médicos recomiendan, en general, un tratamiento
hormonal de sustitución (THS) que pueda compensar de alguna manera la falta, pero
muchas mujeres no pueden o no quieren utilizar dicha terapia, debido a sus contraindicaciones
o efectos secundarios. En estos casos podemos optar por una terapia
nutricional y fitoterápica que nos ayude a corregir ese déficit.
Foto: blogs.hola.com

May 27th, 2010
jeba
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