
Si bien la prevención siempre es la mejor opción, a veces los granitos aparecen igual,
debido a que hay personas que están genéticamente predispuestas a tener acné.
La historia familiar, o factor genético, juega un rol importante en la aparición del acné,
ya que si los padres tuvieron acné puede que el hijo también lo tenga.
Otros motivos que lo acrecientan son: usar cosméticos con base aceitosa o aceites
para tomar sol, así como el estrés.
Además, a las mujeres durante el período menstrual les aumenta la cantidad.
De todos modos, cada organismo es único, por eso nada mejor que prestar atención al
cuerpo y a la piel, para saber qué le hace bien y que no.
Mantener la piel limpia
Limpiar dos veces por día con un jabón o espuma suave y agua tibia.
La piel necesita algo de grasa para estar sana, así que no lavarla de más porque, como
respuesta, las glándulas pueden producir aún más grasa.
Evitar la exfoliación fuerte. Está bien exfoliar (pulir), pero asegurándose de utilizar una
fórmula suave, con gránulos pequeños.
Evitar el alcohol
Si utilizas tónicos de limpieza, evita los productos con altas concentraciones de alcohol
común (fijarse en la composición del producto).
El alcohol arrastra la capa superficial de la piel, provocando que las glándulas secreten
más grasa. El resultado es una piel seca y con más granitos.
No apretar los granos
Ni con las uñas ni con ningún otro elemento: pueden arrastrar las bacterias más profundas
en la piel.
Esto provoca mayor inflamación e infección, aumentando las posibilidades de que quede una
cicatriz permanente.
No tocar con las manos
La bacteria que provoca el acné (Propionibacterium acnés) se encuentra en la piel todo el
tiempo, pero no produce acné hasta que no queda atrapada dentro del folículo.
Tocar la cara, friccionarla o apoyar las mejillas en las manos, puede conducir a las bacterias
hacia los poros, donde comienza a formarse el grano.
Elegir productos con conciencia
Si utilizas maquillaje, asegurarse que este sea libre de aceite y no comedogénico, que significa
que no tapa tus poros. Lo mismo con los productos para el cabello, los spray, geles y pomadas.
Ser inteligente con el sol
El sol mejora el acné, pero siempre que sea una exposición corta. El bronceado también acelera
el desprendimiento de células muertas y, a la larga, obstruye aún más los poros.
Además, algunas de las medicaciones para el acné hacen que la piel sea más sensible al sol.
iempre utiliza un protector solar con un factor de protección de al menos 15.