Archive for the ‘Valores’ Category

Dependencia emocional.


En los vínculos amorosos hay un cierto grado de dependencia emocional que por supuesto
es completamente normal y saludable; es más, es el componente imprescindible para que
las parejas funcionen.

La diferencia entre la dependencia emocional patológica y la “normal” es únicamente de
grado, es cuantitativa y no cualitativa.

Dicho de otra forma, todos somos (o la mayoría) un poco dependientes emocionales, pero
en un grado no patológico. De igual forma, puede existir gente un poco desconfiada sin ne-
cesidad de ser paranoide.

La dependencia emocional como tal tiene un trasfondo patológico que implica sumisión, dese-
quilibrio, autoanulación que puede implicar riesgo vital, aversión a la soledad, baja autoestima,
etc.
En la dependencia “normal” los miembros de la pareja potencian su desarrollo invidivual, la emo-
cionalidad que sostiene la relación es positiva, aún cuando –como en cualquier relación- puedan
existir conflictos pasajeros.

La relación de los adolescentes y la familia.


En la adolescencia se trata de desarrollar una identidad y de corregir una diferenciación de
los padres.
Es una etapa de cambios múltiples y radicales.

La adolescencia es un periodo contradictorio entre la aun dependencia y lo que se espera de
ellos, que sean autónomos.

Suele ser una etapa donde aumentan los desacuerdos y las fricciones entre las dos genera-
ciones: padres e hijos. Todas estas fricciones se podría reducir a dos pares de opuestos:

Rigidez – tolerancia (P)

Dependencia – autonomía  (H)

Los adolescentes, en este periodo aprenden otro tipo de pautas de conductas, de subcultura,
que muchas veces consideran mejor que “lo de casa” y que les distancia del mundo “mundo de
los padres”, con el que entran en colección.

La sociedad, la familia y el cuerpo.


 

Los cambios socioeconómicos de la modernidad influyen y fomentan las familias disfun-
cionales estas repercuten en la personalidad: baja autoestima, frustración, soledad,
depresión, estrés, etc.

Agregando el impacto de los medios de comunicación y las redes sociales  tendremos
condiciones propicias para el anidamiento de creencias irracionales sobre la perfección
y la belleza.    
Se suma a lo anterior, el hecho  que la imagen corporal se va creando desde la niñez y,
por lo tanto, los padres ejercen una influencia transgeneracional, puesto que la madre o
padre que fue sometido a cirugía plástica cosmética expone a su hijo a padecer el mismo
trastorno.

Además, la imagen toma gran importancia en la adolescencia, donde resulta fundamental
para el desarrollo psicosocial de los jóvenes.

Este cuadro afecta a  5% de la población general,  entre 8 a 11% de la población consul-
tante en dermatología y entre 6 a 15% de los pacientes sometidos a cirugías plásticas.

Se evidencia a partir de la adolescencia, con una prevalencia similar entre hombres y mujeres,
en donde el pronóstico depende en alguna medida de la intervención psicoterapéutica  precoz,
ya que el 80% de estos pacientes tiene ideación suicida.

Se produce por una forma localizada, por ejemplo el rostro, o una difusa como la vigorexia,
en donde se asocia al uso de anabólicos.

Los focos de preocupación son la piel en el 60% de los casos, el cabello en 50%, la nariz en
40%, 25% el color de piel; y síntomas dermatológicos como arrugas, manchas, marcas vas-
culares, acné, poros grandes, grasa, cicatrices, palidez,  excesivo vello; foliculitis y cicatrices;
consecuencias del raspado de la piel y el arranque de vello imaginario.

Según los estudios, el 97% de las personas con estos trastornos evitan las actividades sociales
normales y ocupacionales debido al sentimiento de vergüenza por su apariencia.

Muchos tienen una baja autoimagen y creen que un cambio en su imagen corporal aumentaría su
autovaloración y mejoraría sus vidas considerablemente.

Psicología de la adolescente embarazada.


 

El embarazo en adolescentes hace entrar en crisis a toda la familia y a la comunidad, es una
circunstancia en que la joven necesita apoyo, comprensión, acompañamiento, consejo y cui-
dado.

Requiere soporte integral, de un lado el equipo de salud pública donde está el médico, la obs-
tetra, el psicólogo, la terapeuta ocupacional y de otro la embarazada, la pareja, el grupo fa-
miliar.

Las competencias del psicólogo son el parto psico profiláctico en alianza estratégica con la
obstetra, la psicoterapia individual y grupal.
La terapeuta  ocupacional quien enseñara como hacer un producto que pueda ser ofertado
en la comunidad.    

La educación en la anatomía y fisiología del sistema reproductivo está implícito en el  parto
psico profiláctico, la parte psicológica incluye  tener relaciones amistosas con ambos géneros,
sentir que es tomada en cuenta por los demás, estudio y trabajo adaptado a su capacidad.

Disfrutar de actividades recreativas saludables, que sepa que en el presente se construye su
futuro, tener confianza en sí mismo con el reconocimiento de sus capacidades y limitaciones.

El adolescente y su cuerpo.


Perturba  la identidad en la adolescencia,  la imagen corporal es importante  y cuando se
distorsiona, puede producir dificultades para desarrollar una adecuada autoestima.

Además se presenta un desarrollo alterado de   la autoimagen que se acompaña de miedo
a la evaluación por sus pares de este ligero defecto.

La imagen corporal esta directamente ligada a la cultura,  los ideales de belleza son los que
aparecen en los medios de comunicación  los cuales son irreales e inalcanzables para las
personas normales.

En la pubertad, los cambios físicos y de la apariencia se convierten en objeto de sufrimiento, 
a veces estas modificaciones los diferencian de sus contemporáneos generando  un senti-
miento de no pertenencia al grupo (pubertades tempranas o tardías), no olvidar que la auto-
imagen es importante para relacionarse en el grupo. 

En la adolescencia la imagen corporal está vinculada a la sexualidad y a la identidad. 
Las cuales son retroalimentadas por la cultura y la globalización.

La meta del desarrollo psicológico del adolescente es  alcanzar una identidad personal, autó-
noma y solidaria, para lo cual debe atravesar esa “montaña rusa” , caracterizada por sus
cambios hormonales, culturales, físicos y sociales.

El análisis de la adolescencia implica conocer el cómo fue la infancia, cómo están constituidos
los vínculos familiares y amicales, sus características biológicas y temperamentales.