Elegir coles frescas ya que su digestión será más fácil y su acción más eficaz.
Las de buena calidad permiten la eliminación de las toxinas acumuladas en el organismo;
por tanto, resultan recomendables en numerosos casos, sobre todo en artritis y litiasis
(cálculos) renales y en los embarazos, debido a su poder remineralizante.
Uso interno.
Si usted es de los que digieren mal las coles, hágalas cocer en dos aguas sucesivas, pero,
a fin de beneficiarse íntegramente de todas sus propiedades, consúmalas preferentemente
crudas.
Recurra al jugo de col para las siguientes afecciones:
Fatiga:
Emplee con abundancia la col en su alimentación y beba cada mañana un cóctel a
base de hojas de col.
Para prepararlo, pase por la licuadora: un limón, tres o cuatro zanahorias,
un puñado de perejil, unas hojas de col, media naranja y media manzana.
Tos, bronquitis:
Prepárese un jarabe a base de limón fresco, rábano y jugo de col verde fresca,
en partes iguales.
Se raspan los rábanos, espolvoreando con azúcar y se pone a baño maría para
disolver el azúcar,
se mezcla con el limón.
Ya obtenido el jarabe, se pone en un lugar fresco y servirá para varios días, 3
tomas diarias.
Uso externo
Se toman hojas grandes de col verde o de col roja (las hojas pequeñas se reservan
para uso interno),
para confeccionar cataplasmas o compresas en los casos siguientes:
Abscesos, furúnculos: se lavan las hojas, se secan y se recortan para que puedan cubrir
el absceso.
Sumerja una de estas hojas en jugo de limón, escúrrala y aplíquela en la parte afectada.
Manténgase esta cataplasma con un vendaje, durante dos o tres horas.
Repítase el proceso hasta haber extraído totalmente la materia, y entonces déjese secar
el absceso al aire.
Artritis y dolores en las piernas, debidos a mala circulación: prepárese una decocción.

August 27th, 2010
jeba 
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