
Índole social: la persona es consciente del problema “lo que limita, y en ocasiones mucho,
sus relaciones sociales”.
Índole sanitaria: al ser una enfermedad causada por varios gérmenes, lo que se denomina
infección polimicrobiana, en caso de no tratarse, el problema se puede acentuar y llegar a
padecer alguna erosión en la piel que podría afectar a planos más profundos y originar
ulceraciones de complicado tratamiento, sobre todo, en personas con diabetes.
Los síntomas son ardor, comezón, mal olor y despellejamiento en el lugar afectado, y para
combatirlo se recurre al uso de cremas de aplicación directa, capsulas y de talcos especialmente
formulados, los cuales se emplean sobre la piel y en el interior de los zapatos, estos tienen
doble función, ya que permiten controlar el exceso de humedad a la vez que cuentan con
compuestos antimicóticos, es decir, aquellos que impiden la reproducción de los microorganismos
invasores.
Por ello, además de la aplicación puntual de los medicamentos se deben seguir algunas
medidas higiénicas:
Mantener la piel de los pies limpia y seca, especialmente entre los dedos.
Utilizar medias de algodón, que absorben más la humedad.
Ventilar los pies y, de ser posible, cambiar las medias dos veces al día.
Emplear más de tres pares de zapatos a la semana para que el calzado se ventile.
Usar toalla especial para los pies y no compartirla.
Trate de seguir estos consejos, si la afección continua es recomendable la visita a un
dermatólogo.